El rompecabezas de Chivas.

Por: Rafael Moreno/Contragolpe
Twitter : @rmorenoimagen
Como no ocurría desde hace mucho tiempo,  Chivas navegaba en aguas tranquilas, gracias a la estabilidad que Matías Almeyda le brindó al club tapatío, luego de sumar 5 títulos en 3 años de gestión, el más reciente, la Liga de Campeones de la Concacaf. Sin embargo, una vez que se dio a conocer el adeudo que la directiva tenía con el plantel, correspondiente al campeonato del Clausura 2017 ante Tigres, las cosas han cambiado radicalmente y lo que parecía un proyecto serio se convirtió en un auténtico carnaval de malas decisiones.
La noche del triunfo en contra del Toronto FC, conscientes de los adeudos, los jugadores decidieron no asistir masivamente a la cena que la cúpula del rebaño les había organizado para festejar la victoria. Situación que los dirigentes tomaron como una afrenta.
La realidad económica de Chivas empezaba conocerse. Rodolfo Pizarro, habría jugado su último partido con la camiseta rojiblanca, los Rayados del Monterrey lo esperaban con los brazos abiertos. La operación se cerró en venta definitiva.
La desbandada ya era oficial, pues Rodolfo Cota y Osvaldo Alanis dejaban la institución. El primero terminó su prestamo y regresó a Pachuca, que a su vez lo mandó a León. En su lugar llegó Raúl Gudiño y regresaron Mario de Luna y Miguel Ponce, ambos jugaron prestados con Necaxa.
Y la noticia que ha impactado no solo al chiverio, sino a la Liga MX, la salida, de Matías Almeyda, aunque aún no es oficial. El responsable de este rompecabezas sin armar tiene nombre y apellido, José Luis Higuera, CEO de Grupo Omnilife Chivas.
Higuera, fue restándole importancia a la figura de El Pelado, pues se dio cuenta de que perdía poder en las decisiones de la entidad y todos los reflectores iban hacia el mesias argentino.
Con el afán de manejar las cosas desde la sombra, y aprovechando la lejanía del propietario, Jorge Vergara, Higuera, utilizó a Francisco Gabriel De Anda, colocándolo en el cargo de director deportivo para controlar los movimientos de Almeyda y planear poco a poco su destitución. Porqué digo esto? Simple, siempre el otrora analista era y es el último en enterarse de los acontecimientos. Negó la crisis financiera, aseguró que Pizarro seguía en el Guadalajara y hasta hace unos días, dijo que Almeyda seguía o en caso contrario, el daría un paso al costado. Todo lo anterior es un hecho y quizás lo de alejarse de su cargo es lo más sensato que ha dicho hasta ahora.
Triste y poco ilusionante pinta el panorama del equipo más popular de México, ahora el enemigo de Chivas es el tiempo, ese que no perdona, ese que no regresa y ese que pondrá a los protagonistas de este show en su lugar. Ojalá Matías continúe y si no es así, lo espera la selección mexicana, claro, eso sí a los dirigentes de la Federación Mexicana de Fútbol ya se les ocurrió contemplarlo para el puesto.
Foto: Club Chivas

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